Subbuteo, un estado de ánimo.

El Subbuteo no es un juego, es un estado de ánimo.

¿Exageramos? Los millones de aficionados a este juego, repartidos a lo largo del mundo, no dirían lo mismo.

Desde 1947 el Subbuteo, una reproducción en escala del juego del fútbol que su inventor,Peter Adolph, quería destinar a los marineros británicos, ha ido mucho mas allá del simple concepto de juguete. En estos casi 70 años de historia, lo que ha empezado como un juguete, hecho a mano en la campiña del Kent, se ha trasformado casi en una filosofía.

Hay dos generaciones de niños que han aprendido a compartir, competir, disfrutar y a organizarse gracias a esta idea casi mágica: los que han sido niños en los años ’70 y en los años ’80. En algunos países como Italia, Reino Unido, Francia, Bélgica, Holanda y España la llegada del Subbuteo a las estanterías significó una auténtica revolución.

Algunos datos: juguete del año en Inglaterra por tres veces (único en la historia) juguete del año en 15 países diferentes, distribución en mas de 70 países, (incluido Singapur, Australia, Japón o Chile). Sólo en 1974, y solamente en el Reino Unido, se vendieron más de 500.000 referencias…una auténtica barbaridad, si tenemos en cuenta los canales de distribución de la época y los precios, no muy económicos ya que era un juguete hecho a mano.

A final de los ’60 un porcentaje importante de los ciudadanos de Tumbridge Wells, una ciudad de 56.000 habitantes en el condado de Kent, trabajaba para Adolph, fabricando, pintando y asemejando las figuras y las cajas de Subbuteo, que se vendían cada vez más.

Sin embargo, para entender el por qué este juguete se ha trasformado en una leyenda hay que volver al 22 de agosto de 1970. En ese año se juega el primer campeonato del mundo en Londres de Subbuteo organizado da la Haddington, la empresa internacional que compró los derechos a Peter Adolph (cuenta una de las anécdotas que siempre han rodeado al mundo Subbuteto, que Adolph decidió vender la marca la misma mañana que se dio cuenta que tenía chofer) y el juego se transforma en mito.

La competición fue el pretexto que necesitaba el juego para despegar definitivamente. De hecho, cada 4 años, los chicos de medio mundo competían primero en torneos organizados por los barrios, y luego en los coordinados por las ciudades, las regiones y así sucesivamente hasta llegar a soñar con representar al proprio país en un campeonato mundial. De esta época es, una de las grande leyendas de este juego, Andrea Piccaluga, italiano de Pisa, que en 1978 ganó el titulo mundial para Italia y se trasformó en una especie de rock star del Subbuteo. La Waddingotn aseguró su dedos por un millón de libras y se lo llevó de gira para el Reino Unido donde jugó casi 400 partidos de demostración ganándolo todos a excepción de un empate.

El éxito del juego fue imparable en los ’70 y en los ’80. En España llegó al máximo esplendor en 1981 gracias a una famosa promoción del Cola Cao. En 1982 la Federación Española contaba con 35.000 jugadores federados. En todo el mundo se organizaban competiciones nacionales y la Federación Internacional organizaba también la Champions League y La Copa de Europa.

Luego llegaron los años 90 y la aparición de los videojuegos cambió su curso. El juego, que en la actualidad es propiedad de la Hasbro, una de las más importantes empresas de juguetes del mundo, sufrió una profunda crisis trasformándose más en un producto de nicho, casi para nostálgicos. Aunque la actividad deportiva ha seguido su curso (se juegan casi 300 eventos oficiales al año en todo el mundo, en 48 países) el juguete en sí había desaparecido. En 2010 un nuevo despertar gracias también a una serie de intuiciones felices por parte de una empresa española que volvió a apostar por esta marca tan legendaria.

Hoy Subbuteo ha vuelto con fuerza. Se distribuye otra vez en mas de 20 países y al clásico juguete se han unido un montón de licencias en sectores como el textil, menaje del hogar, tecnológico, papelería y hasta en libros.

Subbuteo, que es el nombre científico de un halcón (Adolph era ornitólogo) vuelve a ilusionar a los niños de hoy y a los niños de entonces, hoy padres emocionados delante del sueño de su infancia.

“Subbuteo… ¿seguimos jugando?”

 

Entrevista en “El Economista”

“Hay riesgo de vivir una nueva burbuja inmobiliaria en España, que ya se ve con los alquileres”

A sus 48 años, Piero Capponi, italiano y residente en España desde hace más de dos décadas, es el director de desarrollo de la franquicia inmobiliaria Vivienda Madrid.

Un cargo desde el que este periodista de formación y presidente de la Federación Madrileña de Béisbol y Sófbol pilotará la expansión de la cadena, cuya previsión pasa por incorporar diez nuevas oficinas a su red este año.

De ser así, esas aperturas se sumarían a los 25 establecimientos que la firma ya tiene operativos, todas en la Comunidad de Madrid, y todas en Madrid, menos uno en San Agustín de Guadalix y otro en Colmenar.

Eso sí, sin olvidar los riesgos a los que se enfrenta el sector inmobiliario. “El sector [inmobiliario] está en un momento dulce. Hemos pasado de la crisis tope de 2012 cuando en España se hacían 250.000 compraventas a las 470.000 de 2017, y es muy probable que este año pasemos la barrera de las 500.000. Es un momento positivo, pero hay que tener cuidado para que no veamos una subida de precios y la aparición de una nueva burbuja”, advierte.

Una advertencia que encuentra, a su juicio, una perfecta justificación en el precio de los alquileres de algunas zonas turísticas y grandes ciudades, como Madrid o Barcelona. “Existe el riesgo de otra burbuja inmobiliaria, los precios de las viviendas han subido, pero como se siguen vendiendo, los precios siguen subiendo”, asegura.

Además de la burbuja, el sector se enfrenta a otra amenaza: el ver cómo en él juegan trabajadores que no son lo profesional que el consumidor y el propio gremio exige, asegura Capponi, muy aficionado en su vida personal a la que es una de sus pasiones desde la niñez: el subbteo, un fútbol de mesa que se antoja la versión moderna de lo que hace años significaba jugar a las chapas.

El que fuera presidente de la federación mundial del subbteo es ahora presidente de la Federación Madrileña de Béisbol y Sófbol. Una práctica deportiva que, asegura, tiene cada vez más seguidores en España, incluidos inmigrantes procedentes de países donde esos deportes son parte de su cultura, como dominicanos, cubanos o venezolanos.